Buscar este blog

miércoles, 17 de octubre de 2012

Explorando la sierra del reconco

La sierra del Reconco, se encuentra a caballo entre las poblaciones de Onil y Biar. Su cima queda ubicada en el término municipal de Biar. La ruta realizada, parte de Onil, cerca de la hermita de la Salud, se coge un sendero, que lleva a la ruta botánica y desde esta alcanzamos las antenas. A medida que vamos subiendo, la vegetación se hace cada vez más densa, encontrando en el camino,  textos explicativos de arbustos y demás especies del reino vegetal que por allí abundan, me sorprendió lo bien conservado que se encuentra.

Una vez arriba (1207 metros), las vistas son impresionantes, la sierra de Castalla en la vertiente este, Biar (junto a la sierra de Peñarrubia) Villena y Sax en la vertiente Sur. Conviente abrigarse y más los días que sopla el viento, como fué nuestro caso.

Cima de la Sierra de Reconco
Desde allí, bajamos por la pista asfaltada hasta encontrar un camino de tierra, este camino termina un kilómetro más abajo. Desde aquí hasta la siguiente pista, tiramos de nuestra orientación, monte a través. En una de esas bajadas, César resbaló y tuvo la mala suerte de echar mano de una de esas plantas que es mejor no agarrar, lo que hizo que gritase de dolor. Mientras me daba la vuelta para ver que pasaba, oía a su vez moverse con bastante alboroto la maleza a 10 metros de mí y trote de animal, un jabalí. Si, de esos grandes con colmillos en la boca, menos mal que el "animalico" no le dió por venir hacia nosotros y decirnes cuatro cosas.

Unos kilómetros de pista, y volveriamos de nuevo a pisar una bonita senda, que crestea entre pinadas por la sierra de Onil hasta llegar a la peña del Águila para adentrarnos posteriormente en el Barranco de la mata, regado por un pequeño arroyo que podría brotar del manantial de Pedro Sega (Próximas incursiones). Notaba un dolor punzante en el tibial anterior de mi pierna izquierda que me hacía ver las estrellas en las bajadas, así que mi cabeza iba pensando más en una posible lesión que en el entorno por el que nos moviamos. Así que habrá que volver a visitarlo para ver que me he perdido.

Al poco volvíamos al asfalto, tuvimos que hacer un alto porque el dolor casi se hacía insoportable, andamos hasta que pude de nuevo trotar y llegar hasta el coche.

Fueron 18 Km, con un 650 metros de desnivel. Me acompañaba César del Club de Atletisme de Castalla.




miércoles, 10 de octubre de 2012

Kilómetro Vertical de Bernia

El 28 de Octubre, el Club Nativos organiza el Kilómetro Vertical de Bernia. Pertenciente al Campeonato de Carrera por Montaña Kilómetro Vertical de la FEMECV.


Más info aquí

IV Botamarges y mi primera edición

El domingo 6 de octubre participé en la IV Edición de Botamarges. Juan, Pez, Juankir, Alberto y yo nos preparábamos junto a unos 300 y pico corredores más en el arco de salida. Una mañana fresca y despejada con una ligera brisa, auguraba ausencia de nubes y también de lluvias.

Llegando a Villalonga
 La primera gran subida, la afrontamos sin ningún problema, Juankir y yo nos adelantamos unos metros al resto, íbamos conversando animados y los kilómetros pasaban sin darnos mucha cuenta. El primer avituallamiendo sólido, Villalonga nos veía llegar con las primeras luces del alba, era el kilómetro 11. Una vez que todos nos habíamos reagrupados, comenzamos de nuevo la  marcha, dejando Villalonga detrás y adentrándonos en la vía verde del río Serpis. Pronto llegamos a unas tuberías que cruzaban el río. La organización las había equipado con dos redes y cables de acero a los lados, había que cruzar apoyando los pies, uno en cada tubería.


Subiendo a la Safor, Alberto y Juan


Juan y yo, al salir de estas tuberías nos perdimos en una de las encrucijadas, menos mal que pronto nos dimos cuenta y podimos dar la vuelta. Pasamos unos cuantos túneles antes de llegar a la subida más abrupta de todas, el alto de la safor. El ascenso era de 800 metros en tan solo 4 kilómetros, así que comenzamos nuestra penitencia hasta la cima. El pequeño valle que conforma la cima con su imponente nevero es espectacular. Al poco comenzamos el descenso, senda un tanto técnica pero bastante "trotona", amentamos un poco más el ritmo mientras bajábamos. Avituallamiento sólido a mitad de bajada. Después de esperar, a ver si llegaban Juan y a Alberto, decidimos continuar la marcha. 3 Kilómetros más y terminábamos la bajada, ya estábamos en el kilómetro 30.




Justo antes de coronar la Safor

A partir de este momento, comenzaron ciertos calambres en los cuadriceps internos. Pez y Juankir continuaron sin mí. Desde el "Barranc dels Bassiets" hasta el "Colladet de la Comba" fué un suplicio, no daba un paso sin notar que el músculo se volvía a engarrotar. Cuando llegué a la cima, continué andando, esperando que pasara pero cuando intentaba iniciar la marcha, la pierna avisaba. Llegúe hasta el siguiente avituallamiento (Almirall, Km. 40), convencido de que aquí terminaba mi carrera. Alguien de "Cruz Roja" me ofreció un poco de Réflex y alguien a través del teléfono me animó a continuar, posiblemente sin esas palabras de aliento lo hubiese dejado.


Intentando mantenerme a raya

Al poco de dejar ese último avituallamiento, comencé de nuevo a trotar, dolía pero los músculos parecían como más estables, ya no querían avisar contrayéndose involuntariamente. Al poco dejaba la pista donde había recuperado de nuevo mis piernas para bajar por la senda que cruza el río Gallinera y lleva a Benirrama. Otro avituallamiento y alguien me prestó crema para mis músculos, era como un bálsamo. Continuaba confiado, pensando que los calambres habían desaperecido y que ya no volverían más. Pero el ascenso a la siguente cima me devolvió de nuevo a la realidad, esta vez, los dos a la vez me dejaron paralizado, me agaché, agarrando los cuadriceps con las manos e intentando estirar hacia abajo, una vez que conseguí que todo volviera a su sitio, continué andando. En las bajadas, incluso, no podía trotar, puesto que cuando lo intentaba, otra vez se engarrotaban y tenía que parar. Poco a poco, me recompuse de nuevo, los calambres me daban un respiro y volvía otra vez a trotar. Adsubia, Km. 53, ya lo tenía. Dejo el avituallamiento, otra buena huntada de crema, y a por la siguiente subida, corta pero intensa, sabía lo que iba a ocurrir cuando terminase con ella, así que lo hice con paciencia, sin prisa. Mientras tanto me crucé con alguien que bajaba porque no se encontraba bien, le ofrecí mi compañía hasta el final, pero creo que tenía suficiente con "la pájara" que había cogido. Este fué el momento de más calor para mí en toda la carrera.

Alterné varios kilómetros, andando y trotando, hasta que llegué al avituallamiento de "Canteras de Forna", desde aquí hasta el final, prácticamente caminé.

Gracias a Juankir, Pez, Alberto y Juanito, me hicieron pasar un gran día. Enhorabuena a todos y en especial a Juanito y Alberto por completar esa gran carrera. También pude conocer, por fin, al gran Miguel Flor, buena gente. Acompañó a un amigo durante la segunda mitad de la carrera que por lo visto no iba muy bien.

La organización de la carrera, un 10, con recursos muy limitados dieron respuesta a todas nuestras necesidades, Bravo!!

jueves, 20 de septiembre de 2012

Preparando Botamarges: 27 Km de una atacada

Pensado... y hecho. Ayer cumplí con uno de mis objetivos, se trataba de completar un primer recorrido de entre 25 a 30 Km. Se acerca Botamarges y las piernas deben de estar preparadas y engrasadas para poder terminar la carrera sin sufrir demasiado.

Sólo pude ir acompañado de mis agujetas en las piernas, ya que ni Esteban (baja debido a compromisos familiares) ni César (baja por lesión) pudieron acompañarme. Agujetas producidas dos días antes haciendo una serie de ejercicios en el gimnasio para fortalecer glúteos y biceps femorales.

Salí de casa a las 8:00 en punto, la temperatura matutina era bastante agradable. En los primeros trotes acusaba los pinchazos, pero poco a poco y a medida que el músculo se iba calentado se hizo más llevadero. Después de un par de kilómetros de asfalto y caminos de tierra que pasaban entre chalets y casas de campo, tomé el sendero que sube hasta Collado Roque y desde aquí hasta el GR-7 en dirección a Petrer, hasta alcanzar el camino forestal que crestea hasta llegar a la cumbre del Despeñador.



Grata sorpresa en dicha cumbre, mucha gente joven almorzando y divisando el paisaje, entre ellos un compi del Club de Atletisme de Castalla, Eliseo Herrera. Después de hacernos unas fotos e inmortalizar el momento, me despedí y continué. Bajé el Despeñador por la parte más abrupta, cruzando la carreretera y tomando la pista que conduce a la cuerda del Maigmó, subiendo por el pozo de nieve que queda a la derecha de este camino. Esta sería posiblemente la última de las subidas duras. 



Descendí hasta alcanzar la senda, que entre pinos, se abre paso hasta alcanzar de nuevo la pista forestal que conduce al Alt de Guissop, y mas adelante el Maigmó. En este pundo comencé a dar la vuelta, llegando de nuevo a la carretera, pero esta vez pasando por los caminos y sendas que quedan mas abajo.



Tomé la carretera que baja desde Xorret de Catí hasta dejar atrás la cumbre del despeñador, un poco más abajo, se abre camino la ruta que baja hasta Castalla, esta vez por pistas forestales hasta alcanzar de nuevo las primeras casas y chalets que indican el fin del trayecto.

En cuanto a sensaciones, el último tramo me encontré muy cansado, supongo que fué debido a las agujetas en las piernas y al hecho de que hace tiempo que no hago rutas tan largas. En cuanto a alimentación, tengo que decir que las bolsitas de compota de fruta del mercadona me sentaron de miedo. También usé un Gel Isostar y alguna tableta de sales.


viernes, 24 de agosto de 2012

Trepando en la oscuridad

La Vía Ferrata de la norte del Cid, se encuentra en la població de Petrer. En la conocida sierra o silla del Cid. Existen varios accesos, desde la carretera, para llegar a la base de esta, por Agost o bien desde Petrer.



Hasta allí nos desplazamos Jaime, David, Hortensia, Juan y un servidor. Ataviados con todo lo necesario: cascos, mochilas con agua, Arneses, disipadores de energía, baga de seguridad para descanso, etc.

Dejamos el vehículo al inicio de la cuesta del camino forestal y andando llegamos hasta el inicio de la ferrata. Nos equipamos con todo el material y Jaime revisó cada uno de nuestros equipos, Juan por problemas técnicos con su calzado, decidió el ascenso a la cumbre por el PRV que rodea la sierra por la otra cara.


Los primeros metros, fáciles, unas cadenas, algunas grapas, incluso escalones de tierra para ascender al siguiente tramo. Sin mucho caer en la cuenta, el día se nos iba, al poco y antes de comenzar la parte más difícil tuvimos que encender nuestros frontales.



Mi primera ferrata, mi primer bautismo... y anocheciendo, de pronto Jaime que iba abriendo paso, comentó que las grapas se acababan, había leído un post el día anterior en internet sobre esta ferrata, exigente y que en algunos tramos deberiamos escalar con manos y piés directamente sobre la roca, así que me esperaba dichos tramos con presencia unicamente de la línea de vida.


Primero Jaime, a continuación Hortensia, después yo y por último David cerraba el grupo por detrás. Una especie de canal en diagonal atravesaba la pared vertical y por ahí tendriamos que trepar, cogiéndome de las rocas y asegurando mi cuerpo concenciudamente, intentaba avanzar lento pero seguro.

David por detrás iba animando. De vez en cuando, un grupo de grapas, nos daban un respiro, aunque la pared era más lisa y vertical cuando aparecían, a mí me daban una sensación de mayor seguridad.

Acabamos con el primer tramo. El segundo tramo, más metros de ascenso sin grapas y un poco más aéreo que el anterior. La oscuridad de la noche se alió conmigo y con mis miedos. Gracias a que cuando miraba hacia mis pies, solo veía la figura de David que avanzaba por detrás, y nada más, me ayudó a afrontar mejor la escalada.


Tercer y último tramo, aparecían de nuevo mis queridos elementos de seguridad, cadenas y grapas. La pared más vertical y lisa... resbalaba.

Al poco David comenzó a decir que oia la voz de gente, yo sinceramente no oía nada, solo el aire que de vez en cuando hacía acto de presencia, un aire que soplaba a su antojo, cuyo único obstáculo era aquella pared que nosotros estábamos ascendiendo.

Poco a poco y a medida que restaba metros para llegar a la cumbre, comencé a oir a aquella gente que 5 minutos antes David decía que había oido. La cumbre estaba cerca. Unas cuantas grapas más y la curvatura del terreno hacia la horizontalidad indicaba que ya habíamos terminado.



Juan nos esperaba arriba, junto con un grupo de gente que conversaba en la cima. Volvimos a pié hacia el coche, por el mismo PRV que Juan había usado para subir. Cenamos y comentamos la experiencia y de vuelta a casa.

Ficha de la ferrata:
Tiempo de ascenso: 1 h, 45'
Longitud: 300 metros.
Desnivel: 298 metros.
Orientación: Norte
Dificultad: 4/5
Vértigo: 4/5
Material: 4/5
Construcción: 1971-2002


miércoles, 15 de agosto de 2012

Gegant de Pedra

Gegant de Pedra es el nombre que se le da una carrera que se realiza alrededor de la sierra de Segària, en la localidad de Ondara, comarca de la marina alta.


El paraje se asemeja mucho a la crestería de Bernia, es más, la sierra de Segària, con sus imponentes bloques de piedra en su cima parece una continuación de la primera.



El recorrido que realicé, partía de la base oeste de la sierra, al otro lado del barranco, el sendero recorría de forma longitudinal toda la sierra, llegando al punto norte más alejado, donde existen unas instalaciones de antenas de telefonía móvil, es uno de los puntos más cercanos a la cumbre de esta sierra. Desde este punto, las vistas son espectaculares. Podemos encontrar los restos de varios pocos escabados y debidamente señalizados, también pude ver los restos arqueológicos de un antiguo poblado ibérico. Según fuentes encontradas:



"Además del poblado íbero son importantes los restos de la Cueva Bolumini, los restos de las terrazas de los árabes y los restos de lo que fue la suntuosa casa del príncipe árabe Abd-El-Melichi Almuzafar, conocidos como "La Silla del Rey Moro" (La Cadireta del Rei Moro)."


Desde aquí, bajamos hasta el pueblo de Benimeli a través de un barranco espectacular, fácil bajada y bonitas vistas de toda la comarca. Una vez que dejamos el pueblo, volvemos a subir, pero dando la vuelta a la sierra para adentrarnos en su cara este, más poblada de vegetación. El trote entre alfombras de hojas de pino, invita por un momento a quitarse las zapatillas, incluso algo muy raro, crucé un pequeño bosque de helechos que me llegaban prácticamente hasta el cuello. Me sorprendió gratamente porque por aquí no es fácil encontrarlos.



La senda me llevaba de nuevo a la cima, y pude contemplar desde muy cerca la enorme mole de piedra, entendiendo lo de "gegant de pedra", en esta ocasión pisaba el PRV-415 dejando atrás el sendero local SL-CV109. Al poco estaba cruzando de nuevo a la otra vertiente de la sierra por el extremo más al sur y pasando por el Morro de les coves. A partir de aquí, volvemos a bajar, terreno no muy técnico pero hay que poner todos los sentidos.





martes, 14 de agosto de 2012

Circular al barranc de l'infern



El sendero PR-V 147, parte desde la localidad de Fleix (la Vall de Laguar), en la comarca de la marina alta. A veces, también llamado la catedral del senderismo. Su recorrido atraviesa varias veces el rio Girona, cuyo suelo está formado por grandes piedras blancas. El sendero, bien marcado y trazado en el suelo, tiene una longitud de unos 15 Km. aproximadamente.



El desnivel positivo acumulado es de unos 1000 mtrs. y no deja a nadie indiferente sus más de 6700 escalones que nuestros antepasados los moriscos construyeron en este.

Según la historia:
Vall de Laguar fue último reducto de la sublevación de los moriscos valencianos. En noviembre de 1609, ante su debilidad se rindieron y fueron expulsados definitivamente y conducidos al norte de África. El 14 de junio de 1611, Vall de Laguar era repoblado mediante escritura de nueva repoblación, por agricultores procedentes de la isla de Mallorca.

El recorrido se inicia en Fleix, pronto nos encontramos con la Font Frossa y un antiguo lavadero, desde aquí se coje el sendero que desciende hasta el barranco de l'infern. A los pocos minutos llegamos hasa el Forat de la Juvea, un agujero practicado en la montaña que permite pasar al otro lado de la montaña para seguir descendiendo.


Al poco cruzamos el cauce del rio Girona y volvemos a coger de nuevo la misma senda en ascenso. Dejaremos un momento la senda, pisando asfalto, para llegar hasta el pou de la Juvea. Coronamos la última colina, y un aire fresco hace revivir al corredor.


Juvees D'enmig, un reducto de unas cuantas casas, nos marca el camino a seguir, al poco estamos de nuevo en el sendero y desde este punto se puede divisar una gran parte del accidentado paraje. Comenzamos de nuevo el descenso al cauce del río Girona. Hacemos un alto en la Font de Reinós, para beber y conservar un poco la que llevamos en el Camelbak (nunca se sabe). Cruzamos de nuevo el cauce del río. A la derecha se ve un espectacular desfiladero, aunque por falta de tiempo decido dejarlo para la próxima visita.


Comienza de nuevo una nueva subida, bastante cómoda gracias a los escalones de la senda, esta me llevará a Juvees de Dalt, unas viejas casas abandonadas construidas de piedra con cisternas de agua. Al poco volvemos a descender de nuevo por el Barranc de Racons, senda fácil y rápida, nos dejará en la base de la última subida. La cual nos dará acceso a la carretera de asfalto que nos llevará a Benimaurell y desde aquí de nuevo a Fleix.



video


domingo, 15 de julio de 2012

Circular al parque natural del Montgó

El Montgó, declarado Parque Natural en 1987, abarca una extensión de 2117.68 ha y se eleva hasta los 753 metros de altura. Testigo del paso del hombre desde épocas ancestrales posee un elevado valor cultural y arqueológico.
Destaca por sus más de 650 especies de flora, entre las cuales encontramos endemismos como el Carduncellus dianius. El Montgó alcanza el mar en el Cabo de San Antonio, el cual a sus pies da cobijo a la Reserva Natural de los fondos marinos que lleva su nombre, declarada en 1994 por la importancia de sus fondos y la biodiversidad que estos albergan

Formando, este conjunto, unos de los paisajes más espectaculares del litoral valenciano.



Si vas por estos lares, el terreno que encontrarás bajo tus pies será la de calizas erosionadas por el agua y el tiempo, formando pequeños hitos de piedra que te harán saltar de uno a otro cual bóvido menor, en algunos casos te harán parar, porque la elección de donde pondrás el siguiente paso a veces se complica.



El calor sofocante del día anterior me dió que pensar y decidí madrugar. Dejé el coche en una zona de chalets y comencé el ascenso por la parte oeste del macizo, a través de una pista de tierra que iba subienod y caracoleando por la base de la montaña. A mi izquierda el mar dorado, bañado por los primeros rayos de sol y a mi derecha las paredes rocosas de la gran mole. Pronto llegué al final de éste para tomar una senda que zigzagueando me llevaría a la cumbre.

La senda que sube por esta cara se puede hacer bastante pesada, ya que la curvatura de la montaña hace que no puedas ver la cima, cuando crees que te falta poco, vuelves a descubrir más metros de ascenso. La primera vez que subí había niebla, por lo que esta segunda vez me ha resultado más ameno.

Una vez llegada a la cumbre se divisa toda la cresta de la sierra hasta la "Creu de Denia", una enorme cruz metálica que se erige casi en el centro de ésta. Continué descendiendo desde el vértice geodésico, senda bastante técnica con mucha roca erosionada.

El último descenso, mucho más empinado que el anterior, me llevaría de nuevo a la primer pista desde donde inicié esta travesía.

En total fueron:15.87 Km., invertí 2:31y ascendí unos 706 metros


martes, 19 de junio de 2012

Entre salitre y sudor

Me levanté con una única obsesión, coronar la sierra de Almagro, llegar hasta el repetidor de televisión, ver el famoso cráter extinto de "las orejicas del diablo" que los abuelos del lugar cuentan de su existencia a sus nietos. Esa lejana cumbre que de pequeño me infundía respeto llegar hasta allí.

Así que inicié la marcha a eso las 7:30 AM, salí de casa de mis padres en busca de un camino que acercase mis pasos a la base de dicha sierra. Atravesé el pueblo en dirección Norte y crucé el cauce seco del río Almanzora. Giré a la izquierda dejando atrás la barriada de "Las cupillas", continué y al poco estaba en "El alhanchete".

Levanté la vista y al fondo podía divisar el gran huerto de naranjos/limoneros que abarca unas cuantas hectáreas, aquí en tierras semidesérticas hay un jardín de cítricos... el poder del agua.

Vistas de la sierra de Almagro
Continué hasta llegar a este huerto y decidí subir a la terraza más alta, desde aquí pude divisar lo que parecía un antiguo camino que serpenteaba y coronaba las montañas que lindaban con el inmenso mar de naranjos.

Tomé dicho camino y continué. Las paredes de las montañas y el suelo de alrededor pintadas de colores ocre y óxidos, producto del polvo de pizarra y el óxido. Al poco llegué a una encrucijada, Elegí el camino de la derecha y al poco empezaba a encontrarme las primeras casas del poblado minero de la mina de los tres pacos. 

Este poblado minero fué constituido por varias concesiones en los albores del siglo 20. Emplazado en la vertiente sur de Sierra Almagro, de estas minas se extraia hierro y plomo. Una de las características más importantes de esta construcción fué el método usado para el transporte del mineral, se instaló un cable aéreo de 13.350 metros que unía las instalaciones mineras con el embarcadero de la cala de las picotas (entre villaricos y la cala de cristal). Dicho artilugio era accionado mediante la electricidad que producía un generador adaptado a una máquina de vapor, con una capacidad de transporte de 30 toneladas a la hora. El cable nacía en las instalaciones de la mina, situada en la Sierra de Almagro, cercana a Cuevas, y llegaba hasta la costa atravesando por completo Sierra Almagrera. 

Poblado minero de las minas de los tres pacos
Entrada a una de las minas
 Volví sobre mis pasos, hasta llegar de nuevo a la encrucijada anterior, esta vez tomé el camino a la izquierda que subía por la sierra hasta el repetidor de televisión. Las vistas increibles, se veía toda la comarca, Cuevas del Almanzora, Vera, al fondo sierra Cabrera e incluso creí divisar Bédar. La vuelta la hice invirtiendo el recorrido, el ritmo era bastante rápido pues tocaba bajar. En total fueron 21 Km en 2:30.

miércoles, 6 de junio de 2012

Trotando por Catí entre Nativos y atotrapo

Este último domingo, partíamos de Castalla a eso de las 7:45, Esteban, David, Ramón (atotrapo) y un servidor. El día nublado y con muy mala cara, amenazaba con dejar caer una buena tromba de agua. El escenario escogido, en un principio, había sido la sierra de Reconco, pero debido a que íbamos un poco mal de tiempo y las pocas ganas de coger otra vez el coche, decidimos cambiar el plan y hacer una vuelta por los alrededores de las sierras de castalla.




Subimos por la Serratella, cresteando por esta a través de sus sendas de piedra y roca, hasta alcanzar su cota más alta. Un camino de tierra, no más de 300 metros, nos llevaría hasta la senda que baja a una fuente, de la cual todavía desconozco su nombre, en la cual algunos de nosotros tiramos el agua que llevábamos de casa y llenamos los recipientas de esa fuente, justo entre casa el Revolcador y la peña del Águila.

Continuamos trotando por caminos de bosque de pinos, el ascenso no era muy pronunciado pero picaba en las piernas. Ahora tocaba bajar, tampoco fué un ascenso muy abrupto, lo que propició que fuésemos a un ritmo cómo y rápido hasta alcanzar la Font de la Carrasca. Esta vez y variando el itinerario que a menudo sigo por estos lares, Ramón nos invitó a tomar un camino diferente para bordear "Cabezo Paella", continuamos hasta el caserío donde se encuentra el nevero hexagonal. Allí pudimos avituallarnos y descansar cinco minutos.

Continuamos por el cortafuegos hasta ascender a la replana y desde ahí bajariamos hasta la masía de les fermoses. Conectando con el GR-7 pasaríamos cerca de la masía del Litero y el descenso por Collado Roque nos llevaría hasta los restos de la vieja masía con sus calerines muy conservados en la actualidad. Tocaríamos asfalto, pero solo un par de kilómetros hasta el inicio de la ruta.



martes, 15 de mayo de 2012

CSP 115... Finisher!!


Parábamos el crono en 25 horas y 49 minutos, cruzábamos la meta, una meta que en los últimos kilómetros se nos antojaba eterna, como si alguien o algo hubiese estirado los caminos, los senderos hasta hacerlos interminables, pero allí estábamos, después de 115 km y 7.500 metros de desnivel, cruzando la meta, vencidos por el cansancio y el sueño, David, Hortensia y un servidor.

La salida se dió a las 6:00 A.M, llegamos justos, con el tiempo de sobra para saludarnos, hacernos unas fotos y arrear, perfecto para no dar tiempo a la mente a pensar. Allí, en la salida, eramos un buen número de miembros del club Nativos: Pez, David Galiana, Hortensia, Álvaro, Míchel y un servidor, además de Jose y Ferri que corría la MiM y nos acompañó durante un buen número de kilómetros. No había amanecido aún y la temperatura era la justa y necesaria.


Se dió la salida y comenzamos a trotar, al principio llevamos un buen ritmo, pero había que ser conservador, Pez se encargaba de esto, de recordarnos que había que guardar gasolina y la verdad que lo hizo muy bien. Sus mensajes de ánimo y a la misma vez de prudencia, era un bálsamo para mentes inquietas. Al poco nos despegamos de Míchel y Álvaro, mucho mérito para aquellos que salen de una lesión y/o corren con molestias y se embaucan en semejante aventura.


Copyright: Pez

Empezaron a caer kilómetros, empezamos suavemente a sumar desnivel positivo, las primeras luces del día presagiaban un día totalmente despejado. El camino se hacía ameno, trotando donde podíamos y andando en la más ligera subida y conversando animadamente. La temperatura comenzó a subir, a las 10:30 ya hacía un calor que se me antojaba iba a ser insoportable, me acordaba de aquellos días de verano por tierras del sur, cuando a estas horas apretaba de esa manera, mal asunto. Así fué, a partir de las 11:30 y desde el avituallamiento de Les useres, el aire no se movía y el calor insoportable hacía que los corredores se volviesen. Pez también sufrió los síntomas del calor y se quedó atrás, hizo a mi juicio, lo más sensato, su carrera era otra. Yo me encontraba bien, así que continué. Al poco volvía a incorporarme con David y Hortensia, llegando al avituallamiento de San Miquel de las Torrecelles, me cambié de calcetines, nos avituallamos y continuamos.

Después del mediodía, noté cierto bajón, pensaba que ya no me recuperaría y que poco a poco iría perdiendo ganas de continuar. Los grados comenzaban a descender, el efecto de lo que sería una tormenta comenzaba a hacerse presente. Llegando a Molins, noté como el talón me ardía, aprovechando el avituallamiento, me descalcé y mis sospechas eran ciertas, ampollas en los talones, producidas por las plantillas de mis Gel Trabucco, pude quitar las plantillas y Hortencia me vendó el pié con ayuda de alguien de la organización. Comencé a pensar que mi carrera se acababa y estuve apunto de retirarme, nos quedaba más de la mitad y si aquello iba a más, no lo soportaría. Así que se lo dije a mis compis, chicos este tramo hasta Culla, me sirve de prueba, son solo 10 Km., si lo aguanto continúo, sino me quedo en Culla. Así fué, ellos se adelantaron, yo casi no podía caminar, empecé a calentar el pié, y a los pocos minutos y de forma progresiva noté que dolía un poco pero aquello no iba a más. Así que comencé a trotar, en los dos últimos kilómetros pude de nuevo alcanzarlos. Posiblemente este tramo fué uno de los tramos que más me gustó, supongo que sería una mezcla de alegría por saber que podía continuar, mezclado con el refresco de la fina lluvia que caía y los maravillosos paisajes que se abrían ante nuestros ojos.

Llegamos a Culla, teníamos de todo, aunque la mochila de David había desaparecido por arte de magia, por lo demás un 10 a la organización, comí un plato de macarrones y de postre me dieron un masaje de descarga en los biceps femorales y en los gemelos, vaya que si descargó, salí de allí dispuesto a merendarme los senderos, a engullir kilómetros, la adrenalina se volvía a disparar, animé a mis compañeros de viaje para trotar donde pudiésemos con el único deseo de llegar a meta cuanto antes, no por el tiempo, el tiempo no me importaba, lo que me importaba es que aquellos últimos 40 Km. no se nos hiciesen eternos, el destino era más caprichoso y nos deperaba algo peor, ni mirando la gráfica, ni escuchando a David, que decía que lo que venía era duro, me hizo intuir que los últimos 35 Km. serían un infierno.

En la última etapa, hubo algún kilómetro de más de 20 minutos. Los kilómetros no pasaban, duro, muy duro. A falta de 10 Km, supongo que el efecto de no llevar plantillas en las zapas, hizo que debajo de los pies se formaran un par de buenas ampollas, pero ya no iba a renunciar a cruzar el arco, ya me daba igual aunque hubiese sido descalzo.
Algo anecdótico, en los últimos 100 metros, me senté a esperar que llegase Hortensia, mientras David se quedaba de pié cerca de donde yo estaba, para cruzar juntos la meta, me incliné hacia atrás y me quedé profundamente dormido, fueron sólo 5 minutos pero llegué incluso hasta soñar con mis peques, algo que no se puede describir con palabras, fué espectacular. San Joan de Penyagolosa, 115 Km., cruzamos el arco, nos abrazamos y felicitamos con los ojos húmedos, contentos, exhaustos y llenos de montaña.

5 minutos de sueño


Muchísimas gracias a todos los que me acompañaron, a todos aquellos que hicieron que el trayecto no fuese tan duro, a los que nos enviasteis mensajes de aliento y nos empujasteis a continuar (Jaime, Esteban, Juanito, Jesús) y en especial a todos aquellos con los que compartí esta magna aventura: David, Hortensia, Pez, Míchel, Álvaro, Jose y Ferri.


martes, 1 de mayo de 2012

I Maraton de Montaña de Finestrat

Han pasado unos cuantos días desde la última vez que escribí un post en mi blog. La verdad es que no he tenido tiempo que reascar para poder dedicar unos minutos a contar mis aventurillas trotonas por la montaña. Haciendo memoria, fué el 2 de Abril de este mismo mes; no quiere decir que haya dejado mis entrenamientos, todo lo contrario, desde este último día hasta hoy, mis piernas han recibido la sacudida de 250 km con un desnivel de positivo acumulado de 8.500 metros. Todo esto para poder empezar y acabar la CSP 115 con garantías.

Mis lugares de entrenamiento..., los habituales, las sierras que circundan Castalla y por Alicante, algún asfalto, Cabeçó d'oro, San Gabriel y Serra Grossa.
Nativos al poder
El último gran entreno/carrera ha sido este sábado 28, se disputó la I Maratón de Montaña de Finestrat, allí nos encontramos, numerosos miembros del Club Nativos y la famila de "A to trapo", que como siempren no se pierden una.

Nativos y A To Trapo

A las 7:30 aproximadamente, recogiamos el dorsal, David, Pez y un servidor, a las 8:00 se dió la salida, el día, excepto por unas brumas, parecía despejado por lo que la presencia del rey astro presagiaba calor. El pelotón de 200 corredores, a medida que transcurrían los minutos y los metros comenzaba a deshacerse. Pronto dejamos el pueblo para adentrarnos en la senda, que con poco desnivel todavía nos iba acercando a la base del puigcampana, en dirección norte. Unos kilómetros más y cambiabamos el rumbo hacia el sur, bajo nuestros pies se alternaba camino forestal, senda y a veces nos encontramos con unos tramos de asfalto.

En el kilómetro 10 y medio llegábamos a la "casa del médico", esta vez la puerta estaba abierta, lo que no nos impidió continuar y comenzamos el ascenso de la Sierra dels Castellets hasta alcanzar la cresta de esta. Un par de kilómetros hasta alcanzar el Portell de López, cambiamos la vistas de la vertiente este por su vertiente oeste, el Puig Campana por la Aitana, además la umbría de la imponente sierra refrescaba de nuevo la atmósfera cargándola con espesa vegetación. Comenzamos a bajar, la senda no era demasiada técnica, pero debido a la humedad y la espesa vegetación, hacía que tuviesemos que poner todos los sentidos. Después de unos kilómetros, volviamos de nuevo a subir, esta vez hasta el "pass de la rabosa", punto más alto de la prueba, y además volviamos a cambiar de nuevo de vertiente.

2 horas y 22 minutos y ya estoy en mitad de la prueba, creo que voy demasiado rápido, empiezo a encontrarme un poco mareado, paro en el avituallamiento del coll del pouet y no me encuentro bien... tienen "Coca Cola"... Fantástico, unos dátiles, plátanos y bebida isotónica, lleno los bidones y llega Pez. Continuamos juntos, dejamos atrás la Font de la Solsida y comenzamos con la bajada técnica hacia Sierra Cortina. En un cruce de un barranco, salto y al apoyar el pie en la otra pared noto el gemelo como se engarrota, me paro y le digo a Pez que continue, comienzo a caminar... a los pocos minutos troto, parece que me encuentro mejor, sigo trotando y oigo que alguien por detrás sigue mis pasos, un corredor de Alcoy, conversamos.

Llegamos a la base de Sierra Cortina, por la senda que nos ha de llevar a la cima, discurre un GR, el ascenso es abrupto, nada más comenzar a subir nos encontramos a otro corredor, parado no sabemos que hace, le preguntamos... te encuentras bien?, nos responde que ha sido un tirón muscular, le respondo que suba despacio porque el ascenso es corto pero intenso, nada más decir, a mi abductor le pasa algo similar y me paro..., como duele, no llevo sales, pregunto a los demás y el chico de Alcoy sacas unas píldoras de sales, me ofrece una y me lo tomo, esperos un par de minutos, se pasa y continuamos subiendo. Llegamos hasta el mirador y alguien toca un cencerro, sentado en una de las piedras con su familia, es Pedro, otro nativo, que alegría de verlos, los saludo a todos y continuo.

La bajada nos lleva a otro avituallamiento, diviso a Pez que sale de este y continua. A los pocos minutos hago lo mismo, paro me avituallo un poco y decido continuar, estamos en el Km. 26 todavía falta. Hasta el final de sierra cortina son 3 Km. más, y toda la cresta de esta sierra es un sube/baja, llego al final de la sierra y comenzamos la bajada, en zig-zag, hay que ir con cuidado porque el descenso es muy pronunciado. Después de la bajada, la organización nos ha preparado un maravilloso cauce, por donde transcurre agua, y se ven perfectamente las pisadas de los demás corredores que han pasado antes que yo. Un par de kilómetros de cauce y nos desvían por un camino de tierra, a lo lejos se divisa lo que parece va a ser el último ascenso, miro mi reloj y llevamos 1500 metros de desnivel positivo y todo apunta que lo que falta hasta los 2100 nos lo vamos a tomar en una buena ración en la sierra de Orxeta.

Llego a la base de Sierra Orxeta, kilómetro 37. Penúltimo avituallamiento, antes de ello otro encontronazo con el abductor, paro y se pasa. Comienzo el ascenso, duro, muy duro, posiblemente el que más va a costar de todos. Los primeros metros, comienzo a tener un poco de angustia, supongo que será toda la basura que me he metido en el estómago. poco a poco, corono la primera subida, sopla un poco el aire y el día parece nublarse, una pequeña tregua para las piernas, 70 metros y de nuevo otra subida, así hasta coronar el último repecho. Hemos llegado a la cima, un corredor me pide agua..., por la forma de como se la bebe, estaba seco. Comienza la bajada, todo lo que hemos subida, unos 50 minutos de reloj, en 10, 15 minutos nos la hemos merendado. Un asfalto, el pueblo y la meta. 6 horas 25 minutos y 104 de la general.






lunes, 2 de abril de 2012

Recorriendo la MAMUFI

El sábado a las 6:30 AM, partiamos en dirección a Finestrat, Esteban, Hortensia y servidor. Día con algo de neblina y una temperatura de lo más primaveral. A las 7:00 aproximadamente, aparcábamos el coche en el pueblo y después de recoger las mochilas iniciábamos la marcha.

Al cabo de unos cuantos minutos, dejábamos el pueblo atrás y poco a poco nos íbamos adentrando en un pequeño bosque de pinos en la ladera este del Puig Campana, en dirección norte. A Esteban le extrañó que siguiesemos esa dirección ya que el track original rodeaba el Puig Campana por su vertiente sur, al cabo de unos cientos de metros, advertimos un cambio de dirección brusco en sentido contrario, por lo que todo presiagaba que íbamos en el camino correcto.




Llegamos a una paraje/lugar, denominado la casa del médico, el track nos hacía continuar en dirección oeste para conectar más adelante con un sendero que nos haría ir por la crestería de la Sierra dels Castellets. 




Dicho paraje/lugar estaba cercado y no pudimos atravesar, tuvimos que volver sobre nuestros pasos. Una vez llegamos a la pista de tierra, continuamos esta hasta adentrarnos en bancales y desde aquí el ascenso por dicha sierra sin ninguna senda o camino a seguir hasta que nos cruzaramos de nuevo con el track que debiamos continuar. En este tramo hubo tensión, supongo que para los que escalan, esto era como coser y cantar, para los que no (Factor E al canto, ehhh!!! mestre?). Al final pudimos encaramarnos en la última roca que nos dejaría ver el deseado sendero. Espectacular lugar y espectacular las vistas.

Subiendo a la Crestería de la sierra dels Castellets


A través del Portell de López pudimos cruzar a la otra vertiente y desde aquí, después de serpentear algunos kilómetros por sendas y pistas de tierra llegábamos al Pas de la Rabosa, sendas muy montañeras y con un perfile técnico medio. Desde el Pas de la Rabosa comenzamos a descender hasta el collado del pouet (encrucijada de caminos), y desde aquí hasta la Font del Molí, hicimos un alto para llenar botellas de agua y avituallarnos un poco y continuamos en nuestra particular bajada.
En el Pas de la Rabosa


Vista de la Aitana, al cruzar a la otra vertiente


Al cabo de unos kilómetros, Esteban comenzó a acusar su lesión de cintilla, aunque lo resolvió con un hibuprofeno, fué alucinante ver como al cabo de 30 minutos estaba como una rosa. Dejamos unos preciosos parajes, alternando de nuevo, bancales, asfalto y descampados donde se nota de nuevo la presencia humana. Al poco comenzabamos otra vez a subir, a través de un GR (Creo que es el GR-7 pero no he podido contrastarlo), a la cumbre de Sierra Cortina, en frente Benidorm, debajo de nuestros pies, Terra Mítica, a nuestras espaldas el impresionante Puig Campana, practicamente nos acompaño todo el camino.

Atravesamos dicha Sierra, en un sube-baja, que rompía bastante el ritmo, el calor ya empazaba hacerse patente, poco bosque de árboles hay en esta sierra, matorral bajo y esparto, al cabo de unos 4 o 5 kilómetros la abandonábamos, bajando a través una senda en zig-zag.



Perdimos de nuevo el track, suponemos que esta vez se debió a algún error en el track, puesto que retrocedimos varias veces para buscarlo y no hubo forma de encontrar un camino o senda que continuar, el track nos enviaba a un barranco intransitable. Continuamos paralelo a él y al poco tiempo nos dimos cuenta que el track seguía por el interior de un río (según la toponimia de TopoHispania, Alfarelles de la Tapiada), cruzamos la carretera que cruzaba dicho río en busca de poder bajar a él. Una vez dentro del cauce, comenzamos a desmotivarnos, no nos gustaba para nada el último tramo. Continuamos y al poco dejábamos dicho cauce, cogiendo de nuevo una pista de tierra que pasaba por delante de chalets, antes de conectar con la carretera que nos llevaría a Finestrat.

Después de 38 Km. y 7 horas, el estómago pedía algo más que barritas y porquerías varias, así que supongo que la cercanía al coche, el hambre y un tanto la desmotivación del último tramo hizo el resto, a los 10 minutos sentados con nuestro bocata y cerveza en la mesa.

 


Gracias Hortensia y Esteban, lo pasé en grande.